martes, 6 de noviembre de 2012

¿Con que sueñas los días de lluvia?

Málaga, a 6 de Noviembre de 2012. 20:16



Hace rato que oscureció.La lluvia no deja de caer sobre mi ventana, y mi mente tampoco deja de pensar. Si miro hacia el pasado y tomo nota de mi experiencia se puede apreciar que cuando tenía 4 añitos y llovía  empezaba como loca a suplicarle a mi madre salir a la avenida a pisotear los charcos y ella siempre me decía: -¡Pero si llueve a mares!¡Te vas a resfriar!... y entonces yo corría hasta mi habitación y cogía mi chubasquero rojo, mi paraguas transparente de bastón y mis botitas de agua (también rojas, como no) y corría hasta ella de nuevo y otra vez empezaba a decir: -Mami por fiiiiii, si no hace frío... Y ¿ Sabéis lo que ella hacía? Me colocaba una bufanda bien calentita y me llevaba al jardín de casa y me decía: -¡No vayas a salirte del toldo!.
No sabéis lo feliz que era sacando de paseo mis atuendos de los días lluviosos (aunque no me cayera ni gota), al igual que nuestros abuelos lucían sus trajes de domingo. Al fin y al cabo, ambos no se usaban todos los días.
El recordar esta estampa de mi infancia me ha llevado a pensar y a comparar mis últimos días de lluvia con aquellos primeros, y he llegado a una conclusión: ¡Nunca me ha gustado la lluvia!, ni siquiera cuando mi madre me llevaba al jardín. Si recuerdo bien, en cuanto me caían dos gotas de agua en el pelo me molestaba muchísimo (algo que también me hace pensar que no he cambiado tanto desde entonces). A mi lo que realmente me gustaba de los días de lluvia era calzarme las botitas de agua y colocarme el chubasquero de caperucita roja, y bueno, quizás también saltar por los charcos, pero esa sensación de soledad y de frío, de buscar cobijo obligatoriamente siempre ha estado en mi en estos días en que la tristeza se agudiza .Y sigue estando ,pero quizás ya no busque el mismo cobijo, quizás ya no quiera correr hasta los brazos de mi madre o de mi abuela y quedarme dormida(que también resulta bastante placentero) . Quizás ahora quiera volver a ponerme mi chubasquero y mis botitas de agua y correr por los charcos si miedo, pero para buscarte y atraparte.
A mi me gustaría oír llover y esconderme contigo donde nadie pueda encontrarnos, donde el tiempo se pare, y acurrucarme buscando calor y cariño que se esconden en tus abrazos, bajo una manta en el sofá  A mi ahora lo que me gusta es que tras una taza de chocolate caliente el sonido de las gotas en la ventana se unan con el sonido de nuestros labios fundidos en un beso irrepetible. Un beso irrepetible que te haga ver que cada día de lluvia puede ser único si me dejas quedarme para siempre, cada día de tu vida, entre tus brazos. Y tú, ¿Con que sueñas los días de lluvia?


¡Un brindis de bienvenida!


Hace bastante tiempo que no paso por aquí, tanto que ya ni siquiera recordaba mi enrevesada contraseña que contiene mil cositas raras y sin sentido ante vuestros ojos. Si tengo que confesar algo sincero confesaré que os he echado de menos. He echado de menos vuestros comentarios anónimos cada noche, esos maravillosos mensajes que me hacían ver la vida de un modo diferente aquellos días en que nada parecía tener color. Quizás he añorado más vuestros comentarios contándome vuestras cosas con esa ilusión y esa ternura que cada uno de vosotros lleváis dentro y que cada noche compartíais conmigo. Si tengo que confesar algo sincero confesaré que mi mente no ha descansado, me he acordado cada día de cada uno de vosotros y siento que debo pediros disculpas por marcharme sin una verdadera explicación.He recibido muchos mensajes de animo, y todos acabados en un por si a caso donde se ocultaba un "se que estas mal". Me conocéis a la perfección... El verdadero motivo por el que deje este blog y desaparecí de la noche a la mañana ya a penas lo recuerdo (o quizás prefiera no recordarlo). A veces la vida nos da lecciones que nos derrumban, que nos rompen en mil pedazos, que nos rompen el alma... Basta mirar al cielo y observar que las nubes no siempre permanecen unidas y acaban separándose, aunque se vuelvan a cruzar en el camino. Sabéis que mi coraza de diosa griega guerrera desaparece cada día, cuando mis pensamientos descansan sobre mi almohada; y quizás ese fue mi mayor error, el no confiar en mi misma como lo que realmente soy, el no confiar en que cada uno de nosotros somos verdaderos dioses y que como tales podemos alcanzar las más altas metas. Quizás muchos de vosotros no me leáis, o quizás muchos de vosotros ya no recordéis mis largas aventuras que cada noche os soltaba, quizás algunos os hayáis acostumbrado a estar sin mi o simplemente hayáis cambiado el habito de leer cada noche cosas absurdas como es mi vida, pero simplemente quiero que sepáis que sigo aquí, que la vida indiscutiblemente nos hace cambiar con sus enseñanzas y que cuando las aguas vuelven a su cauce, absolutamente todo lo que parecía estar perdido vuele a su hogar.
Es difícil para mi resumir estos dos años, me he encontrado totalmente perdida y me he dejado llevar por la vida sin más, como arena que arrastra el viento... y hoy por fin, vuelvo a saber quien soy.Y por eso estoy aquí de nuevo, abriendo este blog y retomando infinidad de recuerdos. No os hacéis una idea de todo lo que pasa por mi mente en estos momentos...recuerdo noches de lágrimas, lágrimas compartidas que vosotros sufríais conmigo y que parecíais aliviar a través de esta pantalla; recuerdo noches en las que os reíais de mi inocencia y de mis ganas de saber, incluso os asustabais cuando lanzaba preguntas difíciles de responder, y es que si tengo algo claro es que esa niña de 16 años maduró junto a vosotros y  hoy lleva dentro un pequeño pedazo de cada uno de vosotros. Si tengo que confesar algo sincero confesaré que llevo mucho tiempo queriendo daros las gracias a vosotros y a la vida por hacerme quien soy.Si tengo que confesar algo sincero confesaré que os he echado de menos.

Buenas tardes. Almudena.